Niños

TERAPIA CON NIÑOS:

¿Te preguntas si quizás tu hijo necesite acudir a un psicólogo? Sabemos que hay casos graves en que los niños tienen la necesidad de acudir al psicólogo por la presencia de trastornos psicológicos importantes o patologías graves, pero ¿en qué otros casos no tan extremos sería conveniente acudir al psicólogo?:

– Problemas de conducta.

– Falta de habilidades sociales.

-Nervios.

– Dificultades para aprender.

– Se orina en la cama.

– Proceso de divorcio. (Si notas cambios negativos importantes en el niño luego de la separación).

– Sospechas de abuso sexual.

– Insomnio.

– Se aísla.

– Se muestra agresivo.

– Problemas de aprendizaje.

– Es víctima de bullying.

– No quiere ir al cole e indica que se siente enfermo. Da excusas para no ir.

– Sus notas comienzan a bajar porque está distraído y llega tarde a las clases.

– Surgen complejos que antes no tenía. 

El tratamiento terapéutico que se ha impuesto en los últimos años ha sido la terapia cognitiva y en el caso de los más pequeños, se combina con los recursos existentes de medición para realizar diagnósticos (tests, observación, recogida de información familiar, etc.).

Tipos de trastornos a tratar en consulta:

– Trastornos de conducta:

Normalmente, un elemento estresante puede desencadenar una conducta desafiante, agresiva o regresiva. Es el caso de una mudanza o del nacimiento de un hermano. No obstante, si esta situación se prolonga demasiado en el tiempo, es posible que el niño padezca de trastornos de conducta.

Síntomas: Estamos ante un caso de trastorno de conducta cuando las rabietas son frecuentes, la actitud agresiva es constante, se empieza a amenazar o a dañar a animales, se bebe o se fuma a edades muy tempranas, absentismo escolar o se desafía a cualquier figura de autoridad.

– TDAH o trastorno por déficit de atención e hiperactividad:

Hace unos 20 años este trastorno era tan desconocido por los padres como temidas sus consecuencias. Los niños que, por aquel entonces, padecían de TDAH eran tachados, simplemente de hiperactivos sin tener en cuenta que la falta de atención y la impulsividad eran, realmente, los factores fundamentales de este trastorno.

Síntomas: Inmadurez emocional, rabietas y actitud problemática con otros niños, poco predispuesto hacia el juego social, dificultad para aprender números, colores y letras, preferencia de las actividades deportivas sobre las educativas.

Los síntomas dependen de la edad del menor. Especialmente resulta difícil determinar antes de los 7 años de edad.

– Déficit de habilidades sociales:

Más allá de los déficits ocasionados por otros trastornos como el TEA, (ASPERGER O TRASTORNO DEL ESPETO AUTISTA), lo cierto es que la falta de habilidades sociales puede ser una carencia reversible completamente en la niñez. Muchos niños no crecen con las mismas aptitudes o sus primeras experiencias sociales no resultan lo suficientemente agradables. Es por ello que la detección precoz de este déficit puede ser la clave para prevenir problemas de sociabilidad en el futuro.

Síntomas: Introversión, evitación, agresividad injustificada, ansiedad o depresión.

– Trastorno del aprendizaje:

Los trastornos del aprendizaje incluyen un amplio espectro de problemas que pueden surgir durante el proceso lectivo. La terapia infantil puede dar muy buenos resultados.

– Depresión infantil:

Cada año hay más niños que presentan depresión grave durante la infancia.

Síntomas: Creencias de que algo malo les va a ocurrir a sus padres, temor profundo a determinadas situaciones, respuestas psicosomáticas a estímulos aparentemente normales.

– Trastornos de eliminación:

Estos trastornos suelen tener una raíz psicológica. Mientras que en algunos casos el niños es incapaz de retener la orina y las heces desde el nacimiento, en otros, se da una regresión a otras etapas del desarrollo. Las causas son múltiples y van desde el incorrecto aprendizaje hasta etapas del desarrollo avanzadas y por ende la ausencia de recursos adecuados.

– Trastornos de alimentación en la infancia:

Actualmente la edad de determinados trastornos como la obesidad, la anorexia o la bulimia es mucho más precoz. el factor psicológico es tan importante de determinar que la terapia para niños con problemas de alimentación se hace imprescindible para prevenir que se conviertan en enfermedades crónicas.

Síntomas: Tanto en casos de obesidad como en casos de anorexia o bulimia hay un factor común: la ansiedad. La gran diferencia es que la ansiedad es gestionada de diferente manera en unos y otros casos.

– Problemas en la escuela:

El monstruo del bullying, las exigencias de la educación reglada y muchos otros factores determina un entorno que el niño puede percibir como hostil, todo ello a veces desencadena en trastornos de ansiedad y depresión.

– Trastorno del sueño infantil:

Desde los terrores nocturnos hasta el sonambulismo o el somniloquio pueden ser tratados con trastornos para niños.

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A TU HIJO?

Los más pequeños se comunican de una manera muy diferente a como lo hacemos los mayores y, mientras los adultos responden bien a las terapias cognitivo conductuales, las terapias para niños deben ser, además amenas, de corta duración y se debe hacer uso de los juegos para descubrir qué es lo que le pasa por su cabeza.

Mediante diferentes tipos de juegos iré abordando los distintos problemas que el niño presenta y después de cada sesión enviaré un email a los padres informando lo que hemos trabajado ese día y dándoos pautas para seguir en casa.

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